Remehibe

jueves, 8 de mayo de 2008

Catedrales del béisbol


Modelo arquitectónico de lo que será el nuevo Yankee Stadium

Al Bat

Por Jesús Alberto Rubio
beisrubio@gmail.com

Desde que se inauguró en 1989 el entonces llamado Skydome de Toronto en el béisbol de las Ligas Mayores se han abierto 19 estadios nuevos y otros tres fueron renovados.

Los Azulejos arribaron a la Gran Carpa en 1977 como equipo de expansión de la Liga Americana y al construirse el 89 su Skydome, de frente al Lago Ontario, se convirtió en el primer estadio en utilizar la admirable tecnología retro.

Maravilló en su tiempo porque, además de su tecnología, estructura y diversidad de espacios y atracciones, de acuerdo a la temperatura imperante, el techo retractable tardaba tan sólo 20 minutos en abrirse o cerrarse.

Pero eso ya es historia.

Tan sólo veamos lo que hoy ocurre en la Gran Manzana, alrededor del Queens y en el Bronx, lo que sin duda representa el punto más alto de una explosión de construcciones de nuevos escenarios para jugar béisbol.

Y así es: tan sólo esperar que el próximo 2009 se inauguren el nuevo Yankee Stadium y el Citi Field de los Mets, ambos al aire libre y con pasto natural, que es lo mejor.

Catedrales del béisbol

Y ya lo dijo el comisionado Bud Selig: “Esta ola de nuevos estadios son “Catedrales de béisbol”…y el nuevo Yankee Stadium podría ser la más grande de todas”.

Tenga o no razón, lo cierto es que ya se puede echar vuelo a la imaginación en torno a lo que serán y significarán los dos nuevos parques de pelota de Nueva York.

Sabemos que al nuevo hogar de los Mulos se le está dando en su construcción y diseño un aspecto similar y con exterior de granito y piedra caliza en recuerdo al que tuvo el original, inaugurado el 18 de abril de 1923.

Ahí, los Yankees ganaron 20 Series Mundiales en el estadio original y seis más desde que fue renovado entre 1973 y 1976.

Se erige al lado del Yankee Stadium, con dimensiones del terreno idénticas al actual y podrá recibir a 53 mil aficionados que gozarán a lo máximo lujos y comodidades con espacios amplios para entrar ver el juego y salir cómodamente del estadio.

Obviamente, todo lo bueno cuesta caro, de tal forma que para la conclusión en febrero próximo de la obra, la in versión habrá de superar los US$1,300 millones, una suma mayor a los mil presupuestados originalmente.

Pero todo fuera como eso para el clan Steinbrenner.

También incluirá un restaurante de miembros exclusivos; nueva zona de conferencias con capacidad para reuniones virtuales por conexión de video para grupos corporativos y de ahí pasar a disfrutar el juego; personal del estadio estará disponible para procurar boletos de teatro o reservas de restaurante.

Habrá 51 suites de lujo, dos grandes suites a cielo abierto y ocho suites aptas para fiestas con una capacidad total de 410 personas; impulsará una gran actividad comercial y recreativa en el entorno y contará con una nueva estación de tren y nuevos estacionamientos.

Se afirma que creará un amplio crecimiento en esta área esperándose que los residentes del área disfruten de nuevos y modernos parques y mejores sistemas de transporte.

Y todo, en torno a la magia del béisbol.

Qué chulada, ¿no?

Obra fuera de serie

La semana pasada, acorde a la época y tecnología más moderna, instalaron la última columna de acero en lo que estará su enorme pantalla de video/televisión de 58 por 103 pies ubicada en el jardín central, será seis veces más grande que la del estadio actual

Su grandioso Monument Park prevaleciente desde 1932 volverá a ubicarse en el jardín central para seguir rindiendo honor/tributo a Babe Ruth, Miller Huggins, Lou Gehrig, Joe DiMaggio, Mickey Mantle…y otros notables de toda su historia en placas y números retirados.

También ofrecerá el “Salón de los Grandes” con una pantalla de video, con banderines de las grandes estrellas Yankees de todos los tiempos que estarán colgadas de un techo de vidrio que dejará pasar la luz durante el día.

La pantalla será similar a la gigantesca pantalla sobre el jardín central.

El Citi Field

En el caso del próximo estadio de los Mets, el Citi Field, lo que llama poderosamente la atención es que se erigirá a semejanza del Ebbets Fields de los Dodgers de Brooklyn hasta antes de mudarse en 1958 a Los Angeles.

Evocará la memorable época de los “Vagabundos” uniendo el antaño con el presente, con una estructura y arquitectura al estilo de cómo se están construyendo actualmente los nuevos escenarios para jugar béisbol.

Tendrá capacidad para 42,500 fanáticos, los que tendrán acceso a varios de los restaurantes climatizados, bares, clubes, y salones que en su mayoría proporcionarán vistas del terreno de juego y una gran selección de comida en el menú.

Dispondrá de numerosas atracciones permanentes en el plan maestro del parque nuevo agregando un ambiente familiar y que incluirá un área de entretenimiento más amplia (“Fan Fest”) que será ubicada en el nivel “Concourse” y la de picnic (“The Orchard”) estará localizada en un área adyacente al bateador.

Contará con múltiples terrazas para fiestas, y un museo interactivo con pertenencias de los Mets y exhibiciones del Museo y el Pabellón de la Fama del béisbol.

En fin.

Total…

Mejor lo que debemos hacer es tomar el vuelo a Nueva York para darle la despedida y la bienvenida a ambas moradas, catedrales del béisbol moderno, sí señor.

Célebre batboy de los Diablos Rojos...


* Una hermosa historia la de Oscar Charleston; qué brazos; qué tiros, veíamos en las prácticas de los Diablos Rojos en sus prácticas de campo antes de cada juego: Toño Elizarrarás.

Al Bat
Por Jesús Alberto Rubio
beisrubio@gmail.com

Este día tiene usted todo suyo Al Bat al colega Antonio Elizarrarás Corona:

Más que listo para pegar par de cuadrangulares desde San Cristóbal Ecatepec, Estado de México, el sitio histórico donde el 22 de diciembre de 1815 fue fusilado el generalísimo José María Morelos y que los comparto:

“Jesús: ¡Qué historia tan hermosa te refinaste con Oscar Charleston!... y la foto con la que la ilustras...simplemente de colección.


Te felicito enormemente porque gracias a tu acuciosidad, a tu pasión por el beisbol y por el periodismo, nos permites conocer pasajes inéditos y hazañas que los infelices gringos, prefieren ocultar. (Los opacan abiertamente).


Me obligas a una reflexión:

¿Cuántos jugadores blancos, de todos los tiempos, tienen la marca de .357 al bat como Charleston?

Y… ¿Por qué si un historiador (así lo veo yo) lo ubica en el cuarto sitio mundial de todos los tiempos, otros lo arrumban en un lugar hasta denigrante para su grandeza?... ¡¡¡aahhhhh!!! mi querido Jesús.

La soberbia y la arrogancia de aquellos que se sienten de raza superior y nadie ha logrado lo que este maravilloso negro.

Para mi lo de afro-americano no es sino una mama…
de los gringos en su afán de lavar su sentimiento de culpa). pero... Jesús, siempre dejo la posibilidad de que yo este equivocado, de modo que, si hay algún otro jugador con piel de pambazo que haya hecho lo de Charleston, me trago lo dicho.


Los negros (simpatizo muchísimo con ellos; los admiro en todos los ordenes de la vida), tienen el ritmo, la cadencia, la armonía y la coordinación, perfectas.

Y ya no solo en el boxeo, ni en el beisbol; ya tambien en el golf, en el tenis, en la natación, en el fútbol americano, en el basket y ¡¡¡hasta en la política!!!, siguen triunfando y para bien de la humanidad.

Los gringos blancos, ahora tiene que tragarse su soberbia y su arrogancia, y reconocerles su talento.

Brazos de oro

Efectivamente, el tema de los brazos de oro de los jardineros, fue estupendo. Máxime que en tus trabajos se mencionó que la practica de tiros a home desde el fondo de los senderos, ya no se realiza…. Ni en partidos formales ni en prácticas cotidianas.

Una vez más...lamentable para el propio beisbol. Pierde algo que en su momento fue motivo de admiración y de reconocimientos.

Y fíjate que recordando todo aquello, me vino a la mente algunas de las prácticas de Diablos Rojos, de las que fui testigo, antes de los juegos oficiales.

Mi padre me llevaba al Parque Delta a muy buena hora; entonces podíamos ver el entrenamiento (calentamiento) de los “Pingos” en toda su variedad.

Toda una lección de béisbol: El fongueo, el fildeo, las reviradas, los tiros de home a segunda…

“Chico” Hernández, (cubano), en cuclillas la ponía a la altura del cinturón del segunda base, con una facilidad asombrosa.

Hoy la inmensa mayoría de los cátchers se incorporan y meten todo el brazo para contactar al intermediarista. Los roletazos a tercera, para practicar el doble play, también hacia el short o hacia segunda base, con la misma idea.

En fin...sería largísimo recordar todo lo que vi.

El batboy de los Diablos Rojos

Pero a lo que voy es a esto: hasta el bat boy de los Diablos, un chaparrito al que le decían “Rojo”, no se si porque ese era su apellido o por sus cachetes de cochero austriaco, tenía una aplicación bárbara.

¿Cómo?

Bueno, él sabía que bat entregarle al bateador de acuerdo a las circunstancias del juego y al score. Sabía que guante sugerirle a cualquier jugador, sobre todo del cuadro, pese a que cada uno, creo que en todo el mundo donde se juegue beisbol, tiene su manopla favorita.

Y ni te digo de las sugerencias al primera base sobre que newman usar, (corto, largo o de "huarache" que eran enormes y tenían correas que prácticamente eran redes) tambien observando las circunstancias del juego y a los bateadores que seguían.

Y mira...no es que ni los jugadores ni el manager carecieran de esas habilidades: las de observar como se desarrollaba el juego. Simplemente que era un bat boy que estaba en todo, con una concentración prodigiosa, pero con una sencillez enorme.

Por ello, me pregunto: ¿cuántos conociste hasta hoy de ese calibre y cuántos hay hoy tanto en la Liga Mexicana, como en la del Pacifico, la Veracruzana, y la Gran Carpa?

Y más todavía en cuestión de recuerdos:

¿Cuántos primeras bases de la actualidad abren todo el compás en un split casi perfecto para ganarle al corredor ese paso que marca la diferencia entre el out y el safe?

Creo que eso ya no se practica, porque no hay nadie que enseñe. Pero si los hay... que bueno que esas virtudes aun existan en la pelota”.

¡Andale mi Toño!

Oscar Charleston


The Pittsburgh Crawfords, campeones de la Negro National League en 1935, incluyó futuros miembros del Salón de la Fama en Cooperstown. Ahí se ve a Oscar Charleston, primero a la izquierda; y desde la derecha, Satchel Paige, segundo, Josh Gibson, cuarto, Cool Papa Bell, séptimo y Judy Johnson, octavo.


Al Bat

Jesús Alberto Rubio
beisrubio@gmail.com

Usted seguramente sabe de Oscar Charleston.

Una grandeza como pelotero… en las Ligas Negras.

Se caracterizó por batear con poder y porcentaje, además de tener excepcional rapidez y un poderoso brazo, como jardinero, a propósito del tema que hemos abordado en estos últimos días.

Y al igual que otros peloteros negros que nunca pudieron jugar en Ligas Mayores por la barrera de color prevaleciente hasta 1947, ingresó en 1976 al Salón de la Fama de Cooperstown.

En su carrera de ¡35 años! en el beisbol, Oscar siempre fue un el hombre de mayor poder al bat con los equipos que jugaba.

Lucía un cuerpo grueso y pesado –tipo Hack Wilson– y pegaba tan duro que nadie podía batear para alto porcentaje... y correr las bases como el viento como él.

Al igual que el inmenso Joshua Gibson, en aquellos años tuvo la reputación de todo un slugger.

Tanto Charleston como Cool Papa Bell fueron reconocidos como los mejores jardineros centrales del beisbol de Ligas Negras.

Su fildeo era implacable. Lo hacía todo en los jardines. Tenía un brazo zurdo más educado que fuerte y sus espectaculares engarces son legendarias.

En Charleston hubo tres aspectos formidables: hiteador, gran fildeador y... luchador.

El amó realmente esas tres cosas, las que están documentadas en los anales de la historia del beisbol.

Alguien dijo una ocasión que fascinaba ver la forma tan dura en que bateaba Charleston.

Vio acción en 53 partidos de exhibición contra los mejores jugadores blancos de Ligas Mayores y ahí también se lució al promediar .318 con once cuadrangulares, de muy larga distancia.

Cuentan peloteros que le vieron jugar que cuando se embasaba utilizaba toda su entrega y fuerza para conseguir anotar carreras.

Era formidable.

Al igual que Babe Ruth, Charleston tenía gran predilección por la buena vida... y las mujeres.

También, como Ruth, era un formidable amigo aunque a veces no reconocía sus errores.

El también pasó a la historia al convertirse en el primer mánager-jugador con los Pittsburgh Crawford.

En esta función, fue timón de varios equipos por ... ¡40 años!

Ya más entrado en años, por problemas crónicos de su corpulento cuerpo, pasó a jugar la primera base donde también hacía muy bien todas las cosas.

En Filipinas…

Oscar McKinley Charleston, quien nació en Indianapolis (1896-1954) tuvo su primera incursión en el beisbol organizado en 1912 en Las Filipinas, cuando fue miembro de la Armada de los EU.

Tenía entonces... 15 años de edad y ya jugaba como todo un profesional.

Dos años más tarde él fue el único afro-americano en la Liga de Manila, Filipinas.

En 1915 firmaría con Indianapolis ABCs y el 16 con ese equipo capturó el título de las Series Mundiales Negras al vencer al Chicago American Giants.

Jugó con el Chicago American Giants en 1919, pero al siguiente año retornó a los ABCs cuando el equipo se fue a la recién formada Negro National League.

En 1921 impactó con su típico poder: fue líder del circuito en bate (.426), triples (10), jonrones (14) y estafas (28), coleccionado 79 hits en 50 partidos.

En la década de los 20´s, Charleston también jugó con el St. Louis Giants, los Harrisburg Giants (incluso de mánager) y Philadelphia Hilldales.


Por supuesto que se enfundó en la franela de los famosos Homestead Grays (1930) y fue parte de los su enorme equipo del 31 al lado de Josh Gibson, Smokey Joe Williams, Ted Page, and Ted “Double Duty” Radcliffe.

De 1932 a 1938 fue jugador-mánager de los Pittsburgh Crawfords, un formidable equipo.

Oscar Charleston se retiró como pelotero activo en 1941 con un porcentaje global de .357.

Durante la II Guerra Mundial, Charleston jugó para los Filadelfia Stars (1941-1950).

Entre los más grandes

En 1999. Charleston fue rankeado por The Sporting News como el No. 67 en su lista de los 100 Más Grandes del Béisbol de todos los tiempos y solo uno d elos cinco en recibir ese honor como representante del béisbol de Ligas Negras hasta antes de 1947.

También fue nominado como finalista por las Ligas Mayores para integrar al Mejor Equipo de la Centuria (All-Century).

Por su parte, el escritor de béisbol, Bill James en su New Historical Baseball Abstract, ubicó a Charleston como ¡el cuarto mejor pelotero de todos los tiempos!

Sin duda, una calificación de muy alta dimensión en torno al legendario jardinero que hoy recordamos y que fue conocido como “El Cometa de Hoosier”.

Oscar, murió a sus 57 años de edad el 5 de octubre de 1954, en Filadelfia, Pensylvania.

Webb & Ming Wang

Al Bat
Por Jesús Alberto Rubio
beisrubio@gmail.com

Sendero… muy luminoso: Brandon Webb en la Nacional y Chien-Ming Wang van pero fácil hacia las 20 victorias con 7-0 y 6-0 para sus D´Backs y Yankees.

Qué chulada para sus equipos y fanaticada… y este espectáculo llamado béisbol.

En el caso Webb, ya empató la marca de Randy Johnson, quien en el 2000 también tuvo el mejor comienzo con esa registro en Arizona.

Sin duda, lo mejor que se ha visto entre dos pítchers cascabeles en la historia de diez años de la franquicia.

Además, el derecho (7-0 y 2.40) fue elegido el Mejor Pítcher del Mes en la Liga Nacional.

Chien-Ming Wang

Implacable e impecable: Ming Wang con su 6-0 y 3.00 de efectividad, es lo mejor del staff Yankee.

Ming Wang es sinónimo de victoria Yankee.

Y mire esta dimensión: en sus cuatro temporadas con los Mulos del Bronx, el muchacho lleva ¡52-18!

Por cierto, ayer Mussina llegó a 254 victorias para superar a Carl Hubbell en la lista de juegos ganados y empató a Jack Morris y al miembro del Salón de la Fama, Red Faber en el lugar 39…precisamente la edad que tiene el tranquilo “Moose”.

.

Siguiendo con los Mulos del Bronx, ya ve usted como de nueva cuenta se trae un mejor hospital que el de Hermosillo y bats que andan por la calle de la amargura:

Alex Rodríguez está fuera por una lesión por primera vez desde julio del 2000. Tiene un tirón en el cuadríceps de la derecha.

Lo mismo, Jorge Posada, quien lo está por primera vez en su carrera con una dolencia en su hombro derecho.

Y pensar que apenas en noviembre le dieron al receptor de 36 años un contrato de 52,4 millones de dólares por cuatro campañas.

Robinson Canó batea para un mísero .150… y Jason Giambi, .154. (aunque lleva 5 para la calle). Pero eso no es todo.

Canó excelentísimo “tira-líneas”, pero para su mala fortuna éstas no le han caído a terreno de nadie y pues…

Bueno, también Hank Steinbrenner debe tener dolores de cabezas al ver que sus chicos, los prospectos Phil Hughes e Ian Kennedy, nomás no han dado una de pecho.

Y a las cifras lo muestran muy claro: llevan registro combinado de 0-6 con un promedio de carreras limpias de 8.68.

Y para cerrar con broche de oro con “el carita” de Hughes: estará fuera durante al menos dos meses por una dolencia en las costillas…. ¡Caray!

De no afrontar este panorama, claro, los Yankees serían hoy otra cosa.

Ya veremos de aquí a Octubre.

Antes de irnos a “correos recibidos”, mire: Carlos Delgado llegó a 435 cuadrangulares y se ubicó como el máximo jonronero boricua de la historia en las Grandes Ligas, superando a Juan "Igor" González…. ¡señor!

Antonio Elizarrarás

Se reporta mi buen Toño desde San Cristóbal Ecatepec, Estado de México:

“Jesús: muy buen tema el de los brazos potentes desde los jardines.
Muy buenas las reflexiones, los análisis y las remembranzas y, en
torno a esto, te platico:


Yo llegué a ver a Roberto Ortiz, (cubano) llegar la pelota, desde el fondo del center field en el antiguo Parque Delta...¡de aire!, nada de que con bote(s) justo a la mascota de "La Rata" Vargas, (parado a centímetros del "plato" ) y sacar el out en un prodigio de brazo y de puntería.

Y también vi cosa igual pero desde el jardín derecho, a Luis Rodríguez Olmo, habilitado para "aquel" juego, como jardinero derecho.

Yo también creo que hoy ya no se practica esa habilidad.

Se han perdido capacidades para determinadas jugadas y/o lances,
como el doble robo y más aún (y audaz) el robo de home.


Me quedo con aquel beisbol que bullía en el cuerpo y la mente de cada jugador. era el reto por dominar la pasión que los movia.

Hoy, en efecto, hay mas intere$e$ que aficiçión y hasta me atrevo a pensar que el beisbolista actual esta más pro$tituido que hundido realmente en la medula del béisbol”.

Y de Forth Meyers, Florida, el ex jugador venezolano Víctor Oren también nos dice:

“Mi querido Jesús: No se quemen el cerebro en eso de los fielders con buen brazo. Ya eso no existe porque ahora los jugadores se preocupan más por batear.

Mi primera temporada profesional fue en 1987. Jugué en la Liga del Golfo; era un buen circuito anabista y recuerdo que antes de cada juego teníamos que hacer infield. El manager era Fidel Vega y nos platicaba que en su época eso lo hacían todo los días.

Por experiencia te digo que gracias a eso mi brazo se volvió fuerte y bien educado. Ahora ya no se ve eso, ningún equipo hace infield antes de cada partido, ¡pero cómo se lucen bateando jonrones en práctica!

Como siempre recibe un saludo y un fuerte abrazo.